Una ópera barroca temprana de hace 332 años. Interpretado por estudiantes y profesores de la Universidad Alberto Hurtado UAH de Santiago de Chile en el Centro Cultural Gabriela Mistral GAM este fin de semana.
Sentí una gran emoción y doble. Por una parte recordé las obras de mi hija Micaela cuando estudiaba actuación en la Universidad Católica de Santiago, mi hija estudia master en Inglaterra y la extraño. Y por otra parte disfrutar una ópera tan fundacional interpretada por chilenos jóvenes.
Una puesta en escena de muy buen nivel, que te hace olvidar que tiene sello joven universitario y te hace sentir frente a profesionales de experiencia.
Acá Jean-Baptiste Lully no limitó a Marc-Antoine Charpentier y pudimos disfrutar las poca fluctuantes notas y logra hacernos flotar en la estética barroca.
El mes pasado disfrutamos Orfeo http://barcaruola-aldo.blogspot.cl/2016/10/la-fabula-en-musica-orfeo-de-monteverdi.html y se agradecen estos aportes a nuestra pasión por la ópera. Se felicitan las alternativas al programa tradicional.
Un montaje de cámara, en una sala muy agradable en el GAM, disfrutando el clavecín en la cúspide del escenario, que junto a maestros consagrados le dieron la
fuerza apropiada a la pastoral con la dirección de Felipe Hidalgo desde el violín.
El vestuario de Gustavo Acevedo remarcó lo original mítico, con la excepción de la Diosa Juno que usa traje contemporáneo, blanco como todo el elenco. ¿El papelito con el código de barras, en la tableta porta block de papeles que portaba, fue decidido no sacarlo?.
La escena dirigida por Gonzalo Cuadra me pareció de buen nivel, distinta a las versiones filmadas disponibles y exigente para el elenco que sólo tenían el árbol, el velo y el rectángulo en el piso de escenografía para llevarnos a Grecia. Las escenas proyectadas de perros y otros no me evocaron lo suficiente para justificar el recurso.
La directora coral Jessica Quezada fue muy aplaudida, bello trabajo, con voces de rango de solistas incluso como el contratenor Victor Muñoz que ya conocí en Orfeo.
Nota especial para Virginia Ramos, en el mencionado Orfeo había sido una brillante ninfa y en Acteon una Diana muy precisa con el sentido rol de Diosa anhelada.
C'est Diane et ses sœurs, il n'en faut point douter...Acteon y su tentación, cómo no resultar muerto ante ella.
Gracias y felicitaciones al Instituto de Música de la UAH por el programa 2016.












