domingo, 13 de junio de 2010

a los 16 años


Il sogno di Scipione la séptima Ópera de Mozart, que escribió a los 16 años. Por primera vez en DVD y pude verla en versión dirigida por Ticciati que logra interpretar el ambiente del sueño de muy buena forma, ambientándolo en la última parte del siglo XX. Y la parte en que Scipone está despierto, en su contemporánea Roma del 200AC.
Este libreto de Pietro Metastasio está basado en un autor clásico precisamente de los años 200AC Plauto, muy popular en sus años. Este también lo empleó Gluck en “Los Dioses se Divierten”.
Mozart completó 22 Óperas, esta muestra niveles primarios de la calidad que encontramos en las mejores del autor. Tiene sin embargo, en su único acto, momentos musicales muy bellos. Ya en su ciudad natal el músico marcaba sus códigos tan característicos e innovadores.
La KV126 compuesta en 1772 (http://www.youtube.com/watch?v=OnJgZY_sh7s) tiene una muy buena puesta en escena con la Diosa Constancia que interpreta la danesa Louise Fribo y la diosa fortuna por la eslovena Bernarda Bobro. Scipiones, llamado "El Africano", es general romano y héroe de la segunda Guerra Púnica entre Cartago y Roma en el 210 a.c. el mismo que cita el himno nacional italiano . El soldado sueña que se le aparecen estas dos diosas que le ofrecen sus virtudes para lograr sus objetivos. Una le ofrece el triunfo trabajado y con valores, la otra el fácil. Lo interesante del esquema es que se juega con una gran sensualidad a través de estas intérpretes que seducen al tenor para que él las elija como pareja.
Y tal como hemos revisado en otros artículos (http://barcaruola-aldo.blogspot.com/2009/05/mas-debate-de-operas-modernizadas.html), una de las sopranos queda en ropa interior, es el camino de la modernidad en las puestas en escena.
Esta Ópera se estrenó en 1772 y quedó en el olvido hasta 1979 y luego hasta su primera versión en DVD 2006 en Salzburgo. Creo que esta versión es muy buena pues no se sale del espíritu del libreto y de la música, a pesar de sus licencias de las recomendaciones del libretista en la ambientación, el trabajo del regisseur Michael Sturminger es muy interesante, pues las diosas no sólo usan sus argumentos poéticos y musicales, también la femineidad.
El mes pasado en Viena y Bilbao el Sr. Sturminger trabajó en un concierto lírico-teatral protagonizado por John Malkovich y la misma soprano Bobro. Ya abordaremos esta nueva tendencia lírica que se apoya en la Ópera para enarbolar representaciones muy interesantes. (http://www.wienerakademie.at/jart/prj3/wak/projekt.jart?rel=en&content-id=1266692789095&reserve-mode=active ) . No son Ópera, pero tienen un lugar en el arte desde luego, en varios casos mucho más respetuosas del género lírico que las comedias musicales.
Mozart compuso la obra en homenaje al arzobispo de Salzburgo que asumió dicho año de 1772 y tiene una dedicatoria en el libreto lo que se llama una licencia, pues se sale de Roma para representar los altos valores que Scipione debía tener en los desafíos del nuevo arzobispo.
Un agrado el DVD.

viernes, 11 de junio de 2010

Opus 139


Hay varias grabaciones de la décima sinfonía de Beethoven (http://www.youtube.com/watch?v=Vdl-xIputeM), en especial del primer movimiento. Compré por internet un par de ellas para estudiarlas. La foto de este artículo se supone que es un boceto de los muchos que dejó el maestro de sus últimos trabajos ¿una sinfonía?.
Es muy conocido el pánico que tenía Mahler a no poder terminar una décima sinfonía… no lo logró, varios no pudieron. Esa maldición es el argumento para un libro de un músico español: “La Décima Sinfonía”.
El autor y pianista más importante de Viena era Joseph Gelinek (1758-1825) en torno a 1792, pero las cosas cambiaron, se estableció Ludwig en la ciudad. Y se armó un problema entre ellos cuando Gelinek plagió a Beethoven y este lo ridiculizó. El músico y novelista que escribió este libro uso como seudónimo el nombre de aquel pianista. Fueron los editores de la novela los que idearon este artilugio para causar más impacto.
Este libro es una trampa para melómanos habidos de material, pues nos obliga a sufrir sus hojas para encontrar pinceladas de historia y teoría de la música. Claro que hay tanta fantasía que te entran dudas si algunas de las tesis son reales. Es muy obvia la relación con el Código Da Vinci: con las claves, el asesinato y el ritmo.
Al igual que el Cabello de Beethoven de Russell Martin, conviven en la narración la época contemporánea con el siglo XIX, como conectados (en el caso del libro que comentamos) por una partitura, la más importante partitura de la humanidad. Claro, si la novena (opus 125) es la cúspide, la décima sería el santo grial. Pero Martin que es un periodista muy “marketero” es cuidadoso de presentar una investigación ajustada a la realidad. Gelinek navega por ambos mares.
Por ejemplo vuelve sobre la amada inmortal, que se supone que era Antonie Brentano, pero el autor la reinventa como Beatriz de Casas. La amada inmortal es fundamental en la Décima Sinfonía... Galinek se inspira en el film Copiando a Beethoven –que la cita, pero no logra confesar su influencia-. En una entrevista que no logro saber si es verídica, pues este Sr. Gelinek se oculta más que Saviano o Rushdie, reconoce que era Antonie la amada inmortal, pero no explica porqué desarrolla una fantasía con ella. Comenta varias veces el film homónimo “amada inmortal” en la novela, recorre los mismos caminos que todo beethoveniano ha recorrido.
Hace juicios muy fuertes que rompen y otros son muy consistentes con lo conocido. Si dejamos de lado el crimen, los masones y los iluminati (¡por favor!) y nos concentramos en lo que este músico español nos quiere enseñar, es un libro que vale la pena. Tiene momentos notables para explicar estilos de composición, de los valores de las notas, los tempos y la tonalidad y describe de forma simple lo que los melómanos que no somos músicos nos cuesta entender.