
A principio de mes compré un CD en Kind of Blue del barrio Bellas Artes de Santiago: Anna Netrebko & Rolando Villazon: Duets. Precisamente ahora que veo en Film&arts Romeo y Julieta de Gounoud con el mismo tenor mexicano. Un gran intérprete, ha pasado malos años por una dolencia a las cuerdas vocales de la que ya se está recuperando.
En el último tema de dicho disco, de la Zarzuela Luisa Fernanda, del último acto “Cállate, corazón! Duérmete y Calla”, la Netrebko cantó en un castellano inentendible. Inicié una búsqueda de pronunciaciones y me di cuenta que la propia Montserrat Caballe no logra ser tan clara. Si fue muy transparente la portoriqueña Ana María Martinez en la misma pieza.
En este enlace es posible escuchar el dueto con la rusa y el mexicano http://www.youtube.com/watch?v=mH-yHryCzQk. Luisa Fernanda de Federico Moreno Torroba del año 1932 es un momento de alta calidad en la Zarzuela. Dicho género que los operáticos en general no hemos seguido con gran culto, es una comedia lírica en castellano, una respuesta propiamente española a la ópera italiana y francesa.
Pero los tenores si tienen buena fidelidad, es fácil seguirles en castellano la pronunciación en este tipo de piezas. Luego de escuchar toda la vida la ópera en italiano, a veces es posible identificar pequeñas fallas de pronunciación, pero como la zarzuela no le es tan común a las cantantes extranjeras, el castellano lo han cultivado menos. Me pregunté luego, ¿cómo Villazon no advirtió que dicho CD tenía tal problema?.
Seguí buscando en italiano pronunciaciones de la Netrebko y en general lo hace muy bien. Es a las voces más agudas, impostadas que al alargar silabas y jugar con las vocales es que se pierde una palabra. Pero a su vez las interpretaciones sobresalientes de las cuales aprender son más.
Mi profesor de italiano me apoyó escuchando algunas áreas de Anna por una semana para dilucidar el asunto.
La voz -hemos escrito antes- es un instrumento en la ópera, pero esta no puede dejar de ser narrativa, pues está transmitiendo una historia. La prosa fue escrita por un libretista que espera le respetemos su trabajo.
Recordemos que antaño el libretista tenía una fama a la par y a veces superior que el músico que compuso las armonías de la ópera. Los letreros de las obras tenían en igualdad de caracteres a esos maestros. Hoy recordamos solamente a los compositores y sólo en algunos casos muy connotados a los libretistas.
Recordé cuando (en otra vertiente musical) Pedro Aznar rompe con Pat Metheny Group por la equalización del tema Vidala. El gran músico argentino incorporó en el disco “Letter From Home" (1989) su tema “Dream of the Return”. Se cuenta que Metheny alejado de las letras y amante de la voz, pidió que alteraran la equalización del tema para que no fuera “una canción” sino una pieza más fiel a su estilo jazz rock. No podemos negar la calidad sublime de ambos músicos contemporáneos y el uso de las voces que ellos logran en sus producciones son grandes iconos de la nueva era. La voz es un bello instrumento.
En la Opera la voz a veces es primero un instrumento y luego un poema y eso me resultó chocante en una artista de la talla de la Netrebko.
