
Al violín Itzhak Perlman, Yo-Yo Ma en cello, en clarinete Anthony McGill y al piano Gabriella Montero. El compositor del cuarteto John Williams. http://www.youtube.com/watch?v=CB0EwdwzjwY. El juramento de Obama fue armonizado por esta notable muestra entre la tradición de los ejecutantes Perlman y Ma y la “nueva música clásica” de este cuarteto "Air and Simple Gifts”. No es común que se estrenen cuarteros el siglo XXI.
Seguramente es la música de películas la heredera del romanticismo del siglo XIX. El duro paso por la “música contemporánea” del siglo XX deja sólo algunas trazas para conjugarse con inspiraciones de Tchaikovsky o Chopin en la melodía del séptimo arte. Son Morricone (en la foto Ennio), Williams, Zimmer, Mancini, Goldsmith, Newman, Jarre, Vangelis o Santaolalla alguno de los destacados en este género. Los actuales Brahms o Paganini.
No en vano la Radio Beethoven tiene cada noche su afamado programa “Función Privada”, que se ocupa de la música del cine “una de las manifestaciones musicales más fecundas, curiosas y enriquecedoras de nuestro tiempo”.
Esta música permite a coros y orquestas completas expresar con fuerza su energía. Son las piezas que le dan nuevas partituras a esos atriles. ¿Han visto el video de la grabación de Williams de la música del duelo del Episodio I de Star Wars?. Esa música es una pieza de colección http://www.youtube.com/watch?v=2DB7-K08vos&feature=related .
¿Qué nos queda por escuchar en música?.
Al igual que la evolución de las razas e idiomas, la música tiene un árbol genealógico muy complejo, en que la evolución a veces es muy simple de seguir, como por ejemplo la línea: Barroco, Rag, Jazz y Rock. Otras evoluciones son más difíciles de ligar con sus raíces.
¿Qué habrá pensado Mozart sobre los límites de la música?, él estaba ampliando el espectro musical. Lo mismo hizo Beethoven en su momento. Esos visionarios se atrevieron a crear nuevos mecanismos, nuevas formas y nuevas armonías.
Claramente hoy los creadores innovadores se han estado alejando de la calidez y cuesta más encontrar adherentes de los nuevos grupos o estilos musicales.
La música de películas tiene los ingredientes más básicos de los gustos de los amantes de la música selecta. Pero probablemente no arriesga tanto en innovaciones y aprovecha bien las técnicas de la música popular, con aumentos de intensidad, silencios y repeticiones.
Pero no olvidemos nunca que la música debe ser popular, y debe gustar. Es lo que querían Verdi, Puccini, Mozart y tantos más. Y hoy la música seria, docta, selecta o clásica no es tan popular.
¿Y son los musicales de Broadway la continuación de las operas?, seguramente sí por ejemplo al evocar summertime de Gershwin en “Porgy and Bess “.
Me había costado retomar el blog, como siempre mucho trabajo y viajes. Tengo una larga lista de temas en espera de ser abordados siempre entre la música y algo más.
