
Siempre con su signo de exclamación. Estos 20 años ha cambiado. Hoy es primera vez que lo veo en persona. Y desde el 88 que vengo leyendo sus artículos o libros. Como olvidar el círculo de la innovación (que no me lo devolvieron para peor) del 99.
En su blog http://www.tompeters.com/, es posible encontrar las transparencias que usó hoy. Como siempre, muy dispersas, esta vez, más dispersas aún. Está muy minimalista, quiere transmitir pocos conceptos y usa mucho tiempo para remachar su idea. Lo logra. Su estilo desordenado me recuerda las clases de Literatura Ecologica de Nicanor Parra.
Creo que Peters ha evolucionado en la misma dirección que he identificado en algunos chilenos ilustres en estas materias: Marcos Lima o Mario Waissbluth. En especial respecto del sentido de la urgencia. Por eso el signo de exclamación. No hay más tiempo, hay que avanzar, innovar, concentrarse en lo importante… “y punto” -dice Mr. Peters. ¿Qué nos quieren decir los expertos?.
Es así, el primer paper de Peters que leí lo repartió Fernando Flores en el primer curso que hice con él durante 1988. Era muy económico pero con una propuesta de administración distinta, muy separada de Porter o Drucker (también lo pude conocer en Chile). Tom es más práctico. El 99 me llenó con sus enfoques concretos de la administración rápida, el sentido del cliente, la síntesis de lo que vendemos, del precio y del valor agregado.
Todos estos autores me ayudaron a evolucionar mi manera de trabajar, rápido, activo y buscando. Ahora Peters busca la excelencia. Flores en su momento la impecabilidad… ¡y uno cree todas esas cosas!... sí, son “pomadas” que orientan la gestión.
En resumen, hoy una parte de mi se desilusionó, pues quería esa fuerza que le leí en un frío papel y me encontré con un predicador. Lo mismo me pasó al ver personalmente a Chris Lowney, autor del libro que amablemente me regalaron un cumpleaños: “El Liderazgo al Estilo de los Jesuitas”. Pero deben ser buenos oradores y en definitiva abusan del histrionismo para llegar al público.
Y por otra parte, se consagró Tom conmigo, pues me inspira mi foco, sobre todo en momentos de evolución, de cambio.
Además, este evento fue ocasión para encontrar a interesantes conocidos. Me invitaron incluso a manejar un Porche… pero no lo hice. Me superó el glamour. Me encantan los autos, la tecnología, sobre todo en los autos. Pero no soy para manejar un Porche en el estacionamiento del Espacio Riesco (¿quién dijo que era un buen lugar para eventos?… ¿sabrán calcular cuántos baños por persona necesita un recinto?).
No se habló mucho de la crisis, pero dijo una frase para el bronce “para eso estamos”. Es decir, enfrentar la crisis es nuestra responsabilidad de líderes, de gestores, de administradores. No habló mucho de la crisis porque nadie sabe…
En su blog http://www.tompeters.com/, es posible encontrar las transparencias que usó hoy. Como siempre, muy dispersas, esta vez, más dispersas aún. Está muy minimalista, quiere transmitir pocos conceptos y usa mucho tiempo para remachar su idea. Lo logra. Su estilo desordenado me recuerda las clases de Literatura Ecologica de Nicanor Parra.
Creo que Peters ha evolucionado en la misma dirección que he identificado en algunos chilenos ilustres en estas materias: Marcos Lima o Mario Waissbluth. En especial respecto del sentido de la urgencia. Por eso el signo de exclamación. No hay más tiempo, hay que avanzar, innovar, concentrarse en lo importante… “y punto” -dice Mr. Peters. ¿Qué nos quieren decir los expertos?.
Es así, el primer paper de Peters que leí lo repartió Fernando Flores en el primer curso que hice con él durante 1988. Era muy económico pero con una propuesta de administración distinta, muy separada de Porter o Drucker (también lo pude conocer en Chile). Tom es más práctico. El 99 me llenó con sus enfoques concretos de la administración rápida, el sentido del cliente, la síntesis de lo que vendemos, del precio y del valor agregado.
Todos estos autores me ayudaron a evolucionar mi manera de trabajar, rápido, activo y buscando. Ahora Peters busca la excelencia. Flores en su momento la impecabilidad… ¡y uno cree todas esas cosas!... sí, son “pomadas” que orientan la gestión.
En resumen, hoy una parte de mi se desilusionó, pues quería esa fuerza que le leí en un frío papel y me encontré con un predicador. Lo mismo me pasó al ver personalmente a Chris Lowney, autor del libro que amablemente me regalaron un cumpleaños: “El Liderazgo al Estilo de los Jesuitas”. Pero deben ser buenos oradores y en definitiva abusan del histrionismo para llegar al público.
Y por otra parte, se consagró Tom conmigo, pues me inspira mi foco, sobre todo en momentos de evolución, de cambio.
Además, este evento fue ocasión para encontrar a interesantes conocidos. Me invitaron incluso a manejar un Porche… pero no lo hice. Me superó el glamour. Me encantan los autos, la tecnología, sobre todo en los autos. Pero no soy para manejar un Porche en el estacionamiento del Espacio Riesco (¿quién dijo que era un buen lugar para eventos?… ¿sabrán calcular cuántos baños por persona necesita un recinto?).
No se habló mucho de la crisis, pero dijo una frase para el bronce “para eso estamos”. Es decir, enfrentar la crisis es nuestra responsabilidad de líderes, de gestores, de administradores. No habló mucho de la crisis porque nadie sabe…

