domingo, 31 de agosto de 2008

Dolor por los hijos


Este mes he escrito menos, muchas actividades con mis hijos y del trabajo me han separado de las letras. Precisamente este fin de semana con la muerte de las escolares en el accidente carretero altiplánico cerca de Putre.
http://www.cooperativa.cl/prontus_nots/site/artic/20080831/pags/20080831183721.html
me inspiré y paré a escribir con todo respeto mis sentimientos.
Con mi familia pasamos en febrero de este año un día en ese camino, llegamos –como ellas- al Lago Chungará. Ese magnetismo del lago más alto del mundo atrae. He ido dos veces en mi vida y volvería. Pero es difícil, el oxigeno falta, la cabeza duele y se siente el cuerpo distinto. La tendencia a bajar rápido es el mayor riesgo, como que queremos volver luego al nivel de mar.

Como no recordar con este episodio a Mahler, y sus “canciones a los niños muertos”

Ahora el sol se levantará tan radiante,/
como si la noche no hubiera traído desgracia./
La desgracia me ha ocurrido sólo a mí,/
mientras que el sol brilla para todos./

Cuando tu madre/
viene hacia la puerta,/
y giro la cabeza,/
para observarla,/
mi mirada no cae/
primero hacia su rostro,/
sino sobre el lugar,/
cerca del umbral,/
donde tu pequeña carita/
solía estar,/
cuando tú, radiante de alegría,/
entrabas, también,/
tan normal, mi hijita./
Me gusta mucho Mahler, pero siempre rehúyo de esas canciones http://www.youtube.com/watch?v=hqTyEKB64EE pero claro, el sólo pensarlo es como una pesadilla sin un despertar. Te deja mal.
Pero para esas familiar el dolor es real, ellos mirarán esa carita que solía estar allí. Para nosotros el sol salió hoy, para ellos no saldrá el sol en mucho tiempo.
Friedrich Rückert, poeta alemán escribió los poemas en 1872 debido al fallecimiento de dos de sus hijos. Gustav Mahler las musicalizó treinta años después. Pero el camino de la vida le trajo años después al propio músico la muerte de su hijo, la que lo dejó mal para siempre.
Hoy mi hija Rafaella de 13 años culminó una estupenda competencia panamericana de nadosincronizado, está en Canadá, la echo de menos, necesito tenerla luego cerca nuestro. Micaela, mi hija mayor está preparando su PSU, tiene 18 años y sale con sus amigos en la noche y siempre la espero despierto o la voy a buscar, el mismo viernes tenía problemas, la cuidé como nunca. A mi pequeño Luca de 6 ayer y hoy en sus clases de futbol lo miré como nunca, disfrutando sus pelotazos y sus gritos.
Cada padre siente a sus hijos distinto, los que los tenemos muy dentro sufrimos más esta situación. Yo no he podido mirar las escenas de TV con los ojos secos. Se que hay muchos cercanos que lo están sufriendo igual. Somos muchos los que tenemos pena.
En mi familia hay algunos casos, en 1900, en torno a 1960 y recientemente hace 4 años. Estos dolores han trascendido generaciones.
El recuerdo, la inspiración es el consuelo para los que no creemos en la vida eterna. La vida eterna puede ser la influencia en las futuras generaciones que dejamos. Estas niñas marcarán por muchas generaciones a sus familias.

lunes, 11 de agosto de 2008

Niños en situación irregular


He trabajado con niños en situación irregular desde 1983. La historia es más antigua, en 1978 no le llevé a un niño de un hogar unas revistas de historietas que me había pedido, olvidé el compromiso. Me sentí tan mal, que desde luego se las llevé pronto y me quedé marcado con el tema.
Yo preocupado de mi genealogía y mi honorable centenar de primos. Y al escuchar una nota de prensa en la TV recordé el tema: todo niño adoptado desea saber cuáles son sus padres biológicos.
En la Fundación en la que colaboro (a veces colaboro más, a veces menos), he vivido ese clamor de los niños que tenemos en tuición legal, de conocer sus familias. Casi siempre se han encontrado y casi siempre con enormes penas para ellos.
O hay situaciones muy delicadas en las que vive su familia, o hay familias constituidas. El dolor de un niño que sufrió el abandono es muy grande cuando sabe que sus padres siguen juntos y han tenido otros hijos que si viven con ellos.
Cuesta pensar en abandonar un hijo. Yo que soy tan apegado a los míos. Que recibí una cultura muy familiar. Pero ocurre.
Lo he visto con decenas de niños.
Ayer, día del niño, llamé y conversé por teléfono con algunos niños. Es muy destacable que quién los cuida –su papi- se crió con nosotros. Y ayer, en vista que era el día libre de este, era otro muchacho el que los acompañaba, él ya hace años ya se independizó de la Fundación como adulto y tiene su familia y su trabajo. Es su familia. La Fundación Magone tiene esa filosofía, una vida en familia para siempre.
Éramos un grupo de adolescentes, recuerdo el primer día, un grupo del Clan fuimos un domingo en el atardecer a conocer este lugar. Ya habíamos recorrido hogares y otras instancias y no era fácil apoyar. Fuimos recibidos con frialdad, debíamos demostrar interés y constancia. Tomé la rutina de ir cada miércoles en la tarde. Fueron años muy bellos, apoyando los estudios de los chicos, siendo su amigo, su tutor. Cuando veo los monitores ahora, recuerdo 25 años atrás y añoro ese tiempo dedicado a dar de cerca.
A pesar que les demos mucho cariño, salud, educación, su casa y que somos su familia, ellos quieren saber. Entiendo que debe ser la misma fuerza casi genética que me motiva a mí conocer historias familiares y entender lo que le ocurrió a los antepasados.
Unas líneas de mucho cariño para los chicos que han sido acogidos. Y desde luego un abrazo para todos los niños que sufren.
A veces miro las estrellas y siento la inmensidad de la bóveda celeste y me siento sólo polvo cósmico, mis problemas no son nada al lado de los que si tienen problemas. Los que sufre la guerra esta noche en Georgia, que dejará más niños abandonados.

domingo, 10 de agosto de 2008

WEB 2.0 y Genealogía


Como comentamos en una de las primeras entradas de este blog, mi incorporación tardía a la web 2.0 se debía a mis prejuicios a lo lúdico en la red. En general mucho trabajo y aspectos formales, sin juegos ni descargas musicales en el computador. Pero ocurrió algo muy especial, un grupo de primos iniciamos en Facebook un grupo familiar: los Signorelli en Chile. Y ya hay varios que partieron a otros países.
Ha sido una expresión real de la interacción a través de internet. Un matrimonio que llegó de Sicilia en 1890, son el tronco de mi árbol genealógico. Hay un gran número de descendientes, y esos emigrantes podrían ver con gran felicidad como sus genes se van conociendo y aportando al país. Ya haremos lo mismo con mis otras familias. Cuando retrocedes 4 generaciones, son 16 bisabuelos y muchas ramas sobre las que avanzar. Más parientes que los que se pueden conocer o visitar. Pero la web lo permite sin problemas.
Yo, de los tiempos en que no había teléfonos en la mayoría de las casas, recuerdo que las visitas a los familiares eran improvisados y sin aviso. Pero con la llegada de las comunicaciones, que impactaron mejorando nuestra calidad de vida, había que avisar y peor aún, ser invitado (o invitar) a la casa de los parientes. Ello generó distancia. Distancia que también incrementó el periodo de Dictadura en Chile y de igual forma, el estilo individualista de la sociedad que construimos también aportó.
¿Será que la web 2.0 nos volverá a unir? No es raro ver a la tercera edad y a los niños y jóvenes en comunicación por chat y correo.
Internet tradicional ha tenido una interesante evolución también, la de los buscadores y las posibilidades de almacenamiento. Ya hay enormes cantidades de libros antiguos en la red, fotografías, actas de organizaciones, bases de datos… de todo. Yo he encontrado recuerdos de antepasados gracias a recientes publicaciones en la red de terceras personas.
Mi trabajo genealógico es la unión entre el presente y el pasado, para proyectar el futuro. Saber lo que ha ocurrido, para entender lo que estamos haciendo acá. E internet permite avanzar desde el pasado al futuro. Dejar escrito lo que se ha descubierto es la clave para consolidar el avance.