lunes, 3 de noviembre de 2008

Somos recuerdos


La inspiración a veces no llega. O no hay tiempo. Pero este blog, que es una especie de diario de vida, tiene paciencia, me espera, pues escribo para mí y para quien quiera compartir conmigo. A diferencia de otras publicaciones, esta es muy íntima. Pero como siempre aflorando al teclado.
Este fue un fin de semana difícil. El rol de padre a veces es duro y si bien es mi principal pasión, también es mi gran ocupación.
Y hoy fue un día de deportes, esos que me llenan los espacios. Temprano el Palermo ganó en Sicilia… yo iba a estar en ese mach, pero se suspendió mi viaje. Luego una final de campeonato de Fórmula 1 de nervios, de pie gritando por los cambios de posición en la última vuelta, ganó la Ferrari y ganó el campeonato de constructores 2008, pero por un punto su piloto brasileño no ganó el campeonato del mundo. El himno italiano sonó en el pódium con el primer lugar de hoy de Massa.
La pasión del deporte siguió con la Universidad de Chile que ganó en un partido lleno de goles su clasificación a la Copa Libertadores, ahora resta salir campeón. El Audax Italiano ayer empató y no tiene buen pronóstico.
La noche la cerró el Teatro. Acompañé a mi hija artista a una obra muy fuerte de Noguera “Enemigo Interior”, sobre las memorias de un viejo revolucionario y sus “peligrosos recuerdos”. No era una obra para un fin de semana duro. Un montaje en que los espectadores del “Teatro Camino” debíamos darle coherencia a la trama, pues te van dejando las partes inconclusas a tu disposición.
Todas estas circunstancias que van llenando el fin de semana son hobbies. Si hasta me invitaron a navegar a Quintero pero no pude ir. Me hace falta el viento. Ya me han invitado varias veces esta temporada y no he ido.
Lo más intenso del fin de semana fue que me correspondió ver a un abuelito antes de recibir su mortaja… y la pregunta inevitable de hacerse es quien lo vestirá a uno. Y miras a tus hijos, ves la vida en ellos y sientes el peso que les estás entregando. Es muy fuerte. Pero seremos recuerdos y todos los días construimos lo que seremos… recuerdos. Y volviendo a la obra de teatro “¿Qué tan peligrosos pueden ser los recuerdos?”.

No hay comentarios: